Más me refiero, en este caso, a auto maravillarse que a descubrirse a sí mismo, en un momento dado, sorprendido por algún descubrimiento intempestivo.
Si; y permíteme que lo repita… "Auto sorprenderse" primero, y luego, si es que acaso lo quieres llevar a un nivel extremo, "automaravillarse".
Voy a hacerte una pregunta casi capciosa: ¿Con qué frecuencia te quedas sorprendido/a al descubir algo que no sabías acerca de ti mismo/a? Sé bien (casi puedo jurarlo) que eres el tipo de persona que muy bien sabe, que en realidad no sabe todo lo que podría saber acerca de si mismo/a.
Si es así, ¿cuándo fue la última vez que te quedaste maravillado/a al verte a ti mismo/a haciendo algo que no sueles hacer, diciendo expresiones que no acostumbras decir, sintiendo cosas que hace mucho no te has dado la oportunidad de sentir?
No sé con qué frecuencia lo haces tú, pero en mi caso, es crítico destinar, con alguna regularidad, cierta cantidad de tiempo para tomar distancia de mi mismo y hacerme conciente de lo que estoy viviendo. Aunque no haya madurado todo lo que podría, ha sido este el método (y que conste que no lo aprendí sólo) que realmente me ha hecho crecer.
De eso se trata este texto: De la capacidad de auto sorprenderse y de automaravillarse. De contrarrestar la tendencia que la cultura impone. Recuerda que hemos sido entrenados para hacer justo lo contrario; para auto criticarnos, auto descalificarnos e incluso, auto flagelarnos. Estamos condicionados por el paradigma de la contradicción y del conflicto como mecanismos para "automejorarnos" como si nuestras vidas fuese algo que necesita ser "reparado".
¿Y qué del milagro aún por descubrir en tu propia vida?
Hoy me autosorprendí viendo un bellísimo atardecer y quedé maravillado con el impacto que la experiencia tuvo en mi. Tal vez te das un chance un día de estos, antes de que la luna de mayo consuma por completo el sol de "encendidos oros" de abril. Es algo que siempre supe, desde el día que vi por primera vez el crepúsculo en Managua, en abril, en una experiencia única que jamás he vivido ni en otro tiempo, ni en otro espacio. Es el encuentro con esta ciudad en Abril, y sólo en esta época , como en ninguna otra.
Vale la pena, no sólo maravillarse con el precioso paisaje que puede divisarse desde el balcón oeste de Multicentro Las Américas, a eso de las 5:45 de la tarde, sino también de auto maravillarse, viéndose a sí mismo/a totalmente transformado/a por lo espléndido de la experiencia.
Y a ti, ¿cuáles son las cosas, pequeñas o grandes, que más te maravillan de tí mismo/a?
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…¿cómo ocurre lo que no suelo sentir, decir y hacer?…
…¿cómo soy ante el hecho de descubrirme?…
bonitas palabras carlos, es correcto lo que dices del balcon de multicentro, es un exelente panorama como para meditar un poco, pero te recomiendo otro lugar, queda en el mirador de tiscapa exactamente donde esta la estatua de sandino, la entrada es gratis, es un parque turistico, esta abierto de martes a domingos no me acuerdo las horas de entrada y salida, pero bien puedes ir tipo 5:30 de la tarde es bastante relajado.
Hola Carlos, de acuerdo totalmente con Chester, ese balcón oeste de Multicentro Las Americas me emocionó cuando estuve allí. Me sentí íntimamente electrizada y sorprendida de saberme todavía viva y capaz de estremecerme con un paisaje….posiblemente me lo desencadenó las circuntstancias que en ese momento estaba viviendo: fue en el 2007, el día de Las Madres. Y ha sido la única vez que visité ese centro, llamada por una fuerza interior, ya que en Managua resido en la zona occidental y no subo más allá de la Plaza del Sol. Ahora estoy lejos de mi suelo, atada por lazos de amor pero volando infinidad de veces.
Encontré esta página porque en uno de esos vuelos me quedé con el nombre de Carlos Gil, una persona que quizá es colombiana, con filosofía vital enérgica y suave a la vez, con una hija que ya debe ser una joven de 17 años y que me conectaba a él en sus clases.
Si no eres él, permíteme decirte que tu página está para disfrutarla sin los correteos de la vida cotidiana y seré una de tus visitantes.
Soy una convencida de que la persona mientras esté sobre la superficie de este planeta sigue aprendiendo aunque de ello no esté consciente. Y caen en nuestra manos literalmente las lecciones.
Después de haber enviado mi testimonio ante las letras de Carlos de el don de auto maravillarse, he recibido una luz para clarificar mis ideas acerca del asunto.
Cayó en mis manos un humilde folleto, no un libro escrito por un afamado escritor, pero que para el fin relacionado con el tema sirve a mil maravillas porque uno aprende, bueno siempre cuando el alma y el cuerpo estén dispuestos y dóciles a la instrucción.
Es algo que debemos hacer vida porque su mensaje es una Perla de Sabiduría.
Me refiero al Boletín Diocesano Don Bosco Vive, Primavera 2008. El artículo se llama Educando con Don Bosco y la escribe Carlo De Ambrogio,SDB. Y dice que tenemos que educar a los niños para que guarden sus mentes y sus corazones abiertos a las maravillas diarias de la vida. Siempre he orientado a eso a mis pequeñas nietecitas, no así a mis hijas cuando pequeñas, porque la vida me arrastraba a su antojo correteando siempre el trabajar para obtener el dinero para sobrevivir con ellas, aunque en su ser traen ese maravillarse de las pequeñas, diarias y grandes cosas, por providencia divina. Pero ahora que tengo todo el tiempo del mundo, es algo que no quiero dejar de parcticar con mis nietecitas y así les hablo y enseño las flores, las avecillas, el sol, la luna, en fin todo lo que nos parece común porque siempre los tenemos.
Dice al final que los orientlaes tienen esta mística, tanto que hacen de la vida un arte. Los japoneses invitan a sus amigos a contemplar el primer cuarto creciente de la luna o a celebrar el nacimiento de una rosa en el jardín.
Por último me invito a mí misma y a los que visiten este web a que hagamos un alto en la jornada diaria dejando a un lado la azada y admirar esta creación y elevar un pensamiento al Creador Omnipotente y Amoroso.
Gracias
carlos tu programa es maravilloso no hay dia malo contigo mil gracias por tu entrega
saludos
yolanda martinez g